San Benito Abad y su medalla protectora – 11 de julio

San Benito Abad y su medalla protectora

Llevar la medalla bendita ya es una oración silenciosa, una súplica para conseguir la protección del cielo. También es un testimonio de nuestra fe en Cristo crucificado y en la poderosa intercesión de San Benito.

Sobre todo la medalla debe ser una expresión de nuestro reconocimiento a Dios y de nuestro firme propósito de observar sus mandamientos. Sin este propósito nuestra devoción sería vana.
La cara delantera de esta medalla lleva la cruz, el símbolo de nuestra redención. 
En la viga vertical de la cruz se leen las iniciales de las letras latinas CSSML, que significan crux sacra sit mihi lux = que la cruz sea para mí una luz; y en la viga horizontal figuran las letras NDSMD non draco sit mihi duz = que el diablo no sea mi guía.

También están las letras CSPB que significan Crux sancti patris benedicti = la cruz del Santo Padre Benito.
Encima de la cruz se lee la palabra PAX. Alrededor de todo se leen las letras VRS, Vade retro satanas = váyase Satanás.
NSMV nunquam suade mihi vana = jamás me introduzcas a hacer cosas vanas. SMQL sunt mala quae libas= las cosas que inspiras todas son malas; IVB ipse veneno bibas = que tú mismo bebas tu veneno.
La otra cara de la medalla representa a San Benito que lleva en una mano la Cruz y en la otra la Regla (o constitución) de su orden. Debajo de los pies se lee: desde el venerable Monte Cassino, 1880.
Al celebrarse los mil cuatrocientos años del nacimiento de San Benito, el año 1880, la Santa Sede otorgó indulgencias especiales a esta medalla. Alrededor de todo se lee un texto en latón que dice: Que en la hora de nuestra muerte la cruz sea nuestra salvación. San Benito es también patrono de los agonizantes.

Oración

Señor, Dios nuestro, que hiciste del abad San Benito esclarecido maestro en la escuela del Divino Servicio, concédenos por su intercesión, que prefiriéndote a Ti por sobre todas las cosas, avancemos por la senda de tus mandamientos, con libertad de corazón, orando y trabajando con amor. Por nuestro Señor Jesucristo Amén. San Benito, ruega por nosotros.

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