Divina Misericordia-Fiesta 24 abril
Había transcurrido una semana, una semana que los
discípulos, aun habiendo visto al Resucitado, vivieron con
temor, con “las puertas cerradas” (Jn 20,26), y ni siquiera
lograron convencer de la resurrección a Tomás, el único
ausente.
