Sublime gesto de amor y perdón – 11 de abril

Foto: laoracionespoder.com

Sublime gesto de amor y perdón

La Divina Misericordia es una forma de compasión, una manera de promover la confianza y fomentar el perdón como máxima expresión del amor. Esta devoción promueve además la Misericordia como la principal tabla de salvación.

La devoción a la Divina Misericordia fue promovida por Sor Faustina Kowalska, monja polaca, quien por medio de un diario donde describía algunas revelaciones del mismo Jesús y por la pintura de la imagen que representa a la Divina Misericordia, donde se ve a Cristo Resucitado, saliendo rayos de luz de su corazón.
Esta devoción fue difundida por los polacos que emigraron después de II Guerra Mundial, pero sobre todo por San Juan Pablo II que era admirador de Sor Faustina y la canonizó el 30 de abril del año 2000 e instituyó ese mismo día, la Fiesta Litúrgica de la Divina Misericordia para que se celebre el II Domingo de Pascua.
Además se dio la circunstancia que San Juan Pablo II murió el sábado 2 de abril del 2005 por la tarde, coincidiendo con la Fiesta de la Divina Misericordia.
Esta devoción consta del mensaje de la Misericordia y la confianza, la coronilla de la Divina Misericordia, la imagen de la Divina Misericordia y de la hora de la Misericordia.

El mensaje

En sus escritos Santa Faustina escribió el mensaje que Jesús que se resume:

Toda alma que cree y tiene confianza en mi Misericordia la obtendrá Yo Soy el amor mismo y la misma misericordia Es una invitación a la confianza en la Divina Misericordia, sobre todo a los más pecadores A las almas que propagan la devoción a mi Misericordia, las protejo durante toda la vida Quien no pasa por la puerta de la Misericordia, pasará por la puerta de la justicia Quien rezare la coronilla, tendrá a la hora de su muerte, misericordia infinita.

Fiesta de la Misericordia

La Fiesta se celebra en la Octava de Pascua, el II Domingo de Pascua, recordando el Evangelio de la aparición de Jesús a los discípulos, estando Tomás presente y mostrándole las llagas.

La hora de la Misericordia

Es a las 3 de la tarde, la hora que murió Jesús en la Cruz “En esta hora nada le será negado al alma que lo pida por los méritos de Mi Pasión. […] Cuantas veces oigas el reloj dando las tres, sumérgete totalmente en Mi Misericordia, adorándola y glorificándola; suplica su omnipotencia para el mundo entero y especialmente para los pobres pecadores, ya que en ese momento se abrió de par en par para cada alma. […] En esa hora se estableció la gracia para el mundo entero: la Misericordia triunfó sobre la justicia” (Del Diario de Sor Faustina).

La Coronilla de la Misericordia

La Coronilla de la Divina Misericordia se reza con un rosario común y se hace de la siguiente manera:
La señal de la Cruz:
Oración inicial
(opcional): Expiraste, Jesús, pero la fuente de vida brotó para las almas y el mar de misericordia se abrió para el mundo entero.

¡Oh fuente de vida! Insondable Misericordia Divina, abarca al mundo entero y derrámate sobre nosotros (Diario, 1319).
Oh Sangre y Agua que brotaste del Corazón de Jesús, como una Fuente de Misericordia para nosotros, en Ti confío (Diario, 84).
Padre Nuestro, Ave María y Credo
En las cuentas grandes del Padre Nuestro antes de cada decena: Padre Eterno, Te ofrezco el Cuerpo y la Sangre, el Alma y la Divinidad de Tu Amadísimo Hijo, nuestro Señor Jesucristo, como propiciación de nuestros pecados y los del mundo entero (476).
En las 10 cuentas pequeñas de cada decena: Por Su dolorosa Pasión, ten misericordia de nosotros y del mundo entero.
Repita el “Padre Eterno” y “Por Su dolorosa Pasión”: (Números 6 y 7) Rece cuatro decenas más.
Después de cinco decenas, la doxología final (tres veces): Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal, ten piedad de nosotros y del mundo entero.
Oración final (opcional): Oh Dios Eterno, en quien la misericordia es infinita y el tesoro de compasión inagotable, vuelve a nosotros Tu mirada bondadosa y aumenta Tu misericordia en nosotros, para que en momentos difíciles no nos desesperemos ni nos desalentamos, sino que, con gran confianza, nos sometamos a Tu santa voluntad, que es el Amor y la Misericordia Mismos.
Los santuarios de la Divina Misericordia
Los santuarios son lugares de Gracia y de Misericordia y se han levantado para dar a conocer y promover dicha devoción y sobre todo para descubrir el amor y loa misericordia de Dios. Se han ido multiplicando en diversas partes, recordamos especialmente Cracovia y Plock, en Polonia; Vilna, capital de Lituania, y sobre todo el de Guayaquil, el cual fue visitado por el papa Francisco en su llegada al Ecuador.

¡Señor Jesús, ten misericordia del Ecuador y del mundo entero! Amén.

P. Miguel Ángel Pardillo, Pasionista,  parroquia San Gabriel de La Dolorosa, Madrid, España.

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