Corona de adviento

Adviento: tiempo de espera y de preparación

La “Corona de Adviento” es un signo que expresa la alegría del tiempo de preparación a la Navidad. Por medio de la bendición de la corona se subraya su significado religioso. La luz indica el camino, aleja el miedo y favorece la comunión. La luz es un símbolo de Jesucristo, luz del mundo. El encender, semana tras semana, los cuatro cirios de la corona muestra la ascensión gradual hacia la plenitud de la luz de Navidad. El color verde de la corona significa la vida y la esperanza. La corona de Adviento es un símbolo de la esperanza de que la luz y la vida triunfarán sobre las tinieblas y la muerte. Porque el Hijo de Dios se ha hecho hombre por nosotros, y con su muerte nos ha dado la verdadera vida.

Oración para todos los días
La tierra, Señor, se alegra en estos días, y tu Iglesia desborda de gozo ante tu Hijo el Señor, que se avecina como luz esplendorosa, para iluminar a los que yacemos en las tinieblas de la ignorancia, del dolor y del pecado. Lleno de esperanza en su venida, hemos alistado esta corona para prepararnos a la venida de tu Hijo, nuestro Salvador. Te pedimos Señor, que mientras se acrecienta cada día el esplendor de esta corona con nuevas luces, a nosotros nos ilumines con el esplendor de Aquel que, por ser la Luz del mundo, iluminará todas las oscuridades. Él, que vive y reina por los siglos de los siglos. Amén.

Primer Domingo de Adviento: 29 de noviembre

Lectura del Santo Evangelio según San Marcos (Mc 13, 33-37)
Estad alerta, ya que no sabéis cuándo será el tiempo.
Oh Señor, despierta tu poder, te suplicamos, y ven, para que por tu protección merezcamos ser rescatados de los peligros de nuestros pecados y salvados por tu liberación. Por Cristo nuestro Señor.
Se enciende la primera vela y se rezar un Padre Nuestro, un Ave María, y un Gloria. Se cantan un Villancico de adviento.

Tercer Domingo de Adviento: 13 de diciembre

(Antífona de Entrada, Flp 4, 4.5).
“Estad siempre alegres en el Señor; os lo repito: estad alegres. El Señor está cerca”.
Se encienden las dos primeras Velas.
Oh Señor, te lo suplicamos, inclina Tu oído a nuestras oraciones e ilumina la oscuridad de nuestras mentes por la gracia de tu visitación. Por Cristo nuestro Señor.
Se enciende la tercera vela y se rezar un Padre Nuestro, un Ave María, y un Gloria. Se cantan un Villancico de adviento.

Segundo Domingo de Adviento: 6 de diciembre

Lectura del Santo Evangelio según San Marcos (Mc 1, 1-8)
Allanad los senderos del Señor
Se enciende la primera Vela.

Oh Señor, despierta nuestro corazón para que podamos prepararnos para Tu Hijo unigénito, para que por Su venida seamos dignos de servirte con corazones y mentes puras. Por Cristo nuestro Señor.
Se enciende la segunda vela y se rezar un Padre Nuestro, un Ave María, y un Gloria. Se cantan un Villancico de adviento.

Cuarto Domingo de Adviento: 20 de diciembre

Lectura del Santo Evangelio según San Lucas (Lc 1,26-38).
Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo.
Oh Señor, despierta tu poder, te rogamos, y ven; y con gran poder nos ayude, para que, con la ayuda de tu gracia, tu perdón misericordioso apresure lo que nuestros pecados impiden. Por Cristo nuestro Señor.
Se enciende la cuarta vela y se rezar un Padre Nuestro, un Ave María, y un Gloria. Se cantan un Villancico de adviento.

Oración final
Dios amoroso, junto con todos aquellos que luchan y sufren, nos reunimos alrededor de esta corona y oramos con gozosa esperanza para que la luz de Cristo ilumine nuestros caminos. Te alabamos por el don de tu Hijo, Jesucristo, luz del mundo y esperanza de todas las naciones. Pedimos tu bendición durante todo el tiempo de Adviento para los que estamos reunidos aquí, por nuestras familias y amigos. Pedimos todo esto a través de Cristo nuestro Señor. Amén.

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