La Virgen Dolorosa – 15 de Septiembre y San Pablo de la Cruz – 19 de septiembre

Este año, 2020, los religiosos pasionistas estamos celebrando los 300 años de la Fundación de la Congregación. Exactamente, el 22 de noviembre de 1730 San Pablo de la Cruz recibió de su obispo el hábito pasionista e iniciaba el retiro espiritual de 40 días en la Sacristía de la Iglesia de San Carlos de Castellazzo (Italia).
San Pablo de la Cruz (1694-1775), fue ante todo un misionero, fundador de la Congregación Pasionista y el mayor místico del siglo XVIII. Él descubrió que “la Pasión es la obra del infinito amor; en la pasión está todo, es el remedio para todos los males, la clave de interpretación del mensaje del Evangelio para todos los tiempos”, y como San Pablo Apóstol dijo que “la Cruz de Cristo es fuerza y sabiduría Dios (1 Cor. 1,25)”.
San Pablo de la Cruz afirmó: “Si uno se acerca al Crucificado,

allí a su Madre”, por eso fue gran devoto de la Virgen desde niño y la obra de su Congregación está ligada a la Virgen María.
Fue la Virgen Dolorosa la que le inspiró el hábito de los pasionistas en la visión que tuvo en Castellazzo:

“Hijo, ¿ves cómo voy vestida de luto? Es por la Pasión dolorosa de mi amado Hijo Jesús. Así te has de vestir tú y has de fundar una Congregación en la cual se vista de igual modo, donde se lleve continuo luto por la Pasión y Muerte de mi querido Hijo”.
El inicio de la Congregación está ligada a la Presentación de la Virgen el 21 de noviembre, que fue el día que se despidió del mundo, pero recibió el hábito el 22 porque ese año era viernes.
Fue en ante la imagen de María “Salus Populi Romani” en Santa María la Mayor, donde emitió el cuarto voto en mayo de 1721: Anunciar y dar a conocer a Cristo Crucificado.
El 21 de noviembre de 1737 dedicó a la Virgen el primer convento en el Monte Argentaro, en honor de la Presentación de la Virgen.
En la Vigilia de la Asunción de María de 1769 recibió el anuncio de la aprobación solemne de la Regla de manos del Papa Clemente XIV y el mismo día de la Asunción de 1775, poco antes de morir recibió la confirmación definitiva del Papa Pío VI.
Imprimió en la Congregación y las personas dirigidas por él, un amor grande a la Virgen y entre las devociones preferidas fueron la Inmaculada Concepción y la Asunción de la Virgen y eso que aún no se habían definido como dogmas. También celebraba la Natividad de la Virgen, pero su fiesta preferida fue la Presentación: “Día de Bendición para mí porque en él comencé la vida en que me encuentro”.
Pero en la mente de San Pablo de la Cruz era la Maternidad Divina de la Virgen el fundamento de toda la devoción a la Virgen y a los Pasionistas nos recuerda: “Honren como conviene a la Bienaventurada Madre de Dios y siempre Virgen”.

Foto: es.wikipedia.org

Fue la Virgen Dolorosa la que le inspiró el hábito de los pasionistas en la visión que tuvo en Castellazzo: “Hijo, ¿ves cómo voy vestida de luto? Es por la Pasión dolorosa de mi amado Hijo Jesús. Así te has de vestir tú y has de fundar una Congregación en la cual se vista de igual modo, donde se lleve continuo luto por la Pasión y Muerte de mi querido Hijo”.

Por otra parte una larga tradición de singular devoción a la Virgen de los Dolores llevó al Capítulo General 38 (1964) a declarar por unanimidad a la Dolorosa como Patrona de la Congregación.
Esto fue confirmado por el Sínodo General de la Congregación de 1972 y así el 8 de marzo de 1973 el Papa Pablo VI proclamó a la Virgen Dolorosa como Patrona Principal de la Congregación de los Pasionistas.
Si nos fijamos en el ícono que ha recorrido todas las Comunidades Pasionistas contemplamos en el plano central a la Virgen María al pie de la cruz y a San Pablo de la Cruz que está haciendo el papel de Juan el Evangelista, de esa manera expresa la unión del amor entre el Crucificado y la Virgen Dolorosa en la vida y enseñanza de San Pablo de la Cruz.
En relación con María podemos meditar también con los santos que están en los laterales: San Gabriel, con el apellido De la Dolorosa, que se caracterizó por el amor y devoción especial a la Virgen Dolorosa; a su padre le decía en una carta: “Abandonaos totalmente en brazos de María Dolorosa y atended a la salud del único negocio necesario: el de la salvación de las almas”.

Santa Gema por la confianza que puso en la Virgen después de la muerte de su madre; a Ella le rezaba con todo su corazón: “Haz, oh María, que yo conozca la cruz, no ya la Cruz de Jesús, sino aquella que mejor me cuadra, haz que yo la conozca y pueda decir: ¡Oh Jesús, todavía más, todavía más!”
el Beato Domingo Barbieri, con el apellido de la Madre de Dios, que buscaba la unidad de los cristianos y que tuvo un papel importante en el Movimiento de Oxford y en la conversión del Cardenal Newman y decía: “Por qué no mirar hacia Ella todos como a nuestra Madre común, que reza por la unidad de la familia de Dios”.
y el Beato Isidoro de San José conocido como el “hermano bueno” y “el hermano de la voluntad de Dios”, y podemos decir que nadie como María hizo en su vida la Voluntad de Dios.
Por tanto, ahora la celebración de la Fiesta de la Dolorosa ofrece a todos los cristianos la oportunidad de vivir con la Madre de los Dolores una participación más profunda en el misterio de la Pasión de Cristo.

Un comentario en «La Virgen Dolorosa – 15 de Septiembre y San Pablo de la Cruz – 19 de septiembre»

  • el 20 de septiembre de 2020 a las 5:58 AM
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    Me ha encantado este artículo que ha coincidido con un llamado en mi alma a rezar la oración a la Madre Dolorosa ahora me siento apoyada con la historia de San Juan de la Cruz para celebrar con regocijo los 300 años de Los Pasionistas.

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