¡Oración! ¡¡Oración!! ¡¡¡Oración!!! Por el Ecuador

Fiesta de Nuestra Señora del Rosario

Todas las grandes victorias de la Cristiandad en los momentos más cruciales de la historia de la Iglesia, han sido obtenidas por la acción concomitante de dos factores determinantes: el Rezo del Santo Rosario y la adoración al Santísimo Sacramento en el Altar.
Es así como nace la fiesta de Nuestra Señora del Rosario que se celebra este 7 de octubre En los momentos en que la Civilización Católica se veía amenazada por la herejía de oriente, que visaba temerariamente surcar el mar mediterráneo hasta llegar a Roma y de esta manera derrocar al Sumo Pontífice, una gran reacción en defensa de la Santa Iglesia se levantó y convocándose una gran armada se libró la mítica batalla naval de Lepanto.
Sabemos que la victoria se logró cuando el Papa San Pío V interrumpió una reunión con los cardenales en el Vaticano y fue a la ventana y comenzó a rezar el Rosario. Después de que el pontífice terminó de rezar, regresó a la reunión y dijo a los cardenales que se había obtenido la victoria de la fe sobre los herejes. Es decir, tuvo una revelación mientras rezaba. Fue la forma en que la Virgen le anunció que Ella vinculó esa victoria a su rezo del Santo Rosario.
Al comprender esto, San Pío V instituyó la fiesta de Nuestra Señora del Rosario, la cual se extendió a toda la Iglesia en conmemoración de esta gran victoria.
En los atribulados momentos que vive el Ecuador Católico, ¿esta fiesta tiene algún significado? Sin lugar a duda, nuestro país vive uno de los momentos más difíciles de su historia, habiéndose aprobado una serie de leyes inicuas, como la matanza de niños inocentes en el vientre materno:
el Aborto, el adoctrinamiento ideológico de los infantes y jóvenes ecuatorianos por medio de la mal llamada Ideología de Género, los vientres en Alquiler y la supresión de objeción de conciencia a los médicos que ahora son obligados de perpetrar el aborto1.
Nunca el futuro de estas tierras consagradas al Sagrado Corazón de Jesús se encontró tan comprometido; puesto que estos inmensos pecados a más de herir de muerte la institución de la familia, ofenden inmensamente a Dios, el Supremo Bien, Creador de todo lo que existe, a Nuestro Señor Jesucristo Redentor del género humano y su Madre Santísima Corredentora y medianera universal de todas la gracias. “¡Ay de aquellos que dictan leyes inicuas! ¡Ay de los que publican decretos de opresión” “Atraerán sobre sí la ira de Dios” (Isaías 10).

Un hecho que nos debería llamar muchísimo la atención es que la Santísima Virgen De El Buen Suceso, advocación ecuatoriana que nace a partir de apariciones de la Reina del cielo y de la tierra aquí en nuestro país, en sus revelaciones hace 400 años atrás nos advirtió los grandes castigos que sobrevendrían sobre el Ecuador, si en este se apagase la Luz preciosa de la Fe en las almas y se corrompiesen las buenas costumbres por casi reinar Satanás.
De la misma manera Nuestra Reina y Madre del Buen Suceso nos indica el camino a seguir para alcanzar de Dios piedad y perdón, pues Ella es poderosa para aplacar la Justicia Divina. Primero nos pide que, con corazón contrito y humillado pidamos y busquemos nuestra verdadera conversión, segundo nos pide ¡penitencia! ¡penitencia! ¡penitencia! y, por último, sobre todo, rezar EL SANTO ROSARIO, pues “la Justicia Divina no puede resistirse a los pueblos o almas culpables que la practican con esmerada diligencia”2.
Es así que, en este mes del Santo Rosario, ante los decisivos momentos que vive nuestra Patria, es tiempo de doblar las rodillas en señal de oración, con el Santo Rosario en la mano y los purísimos nombres de Jesús y María en los labios ¡clamar al cielo por un verdadero milagro!
¡COMENCEMOS ESTA GRAN CRUZADA DEL SANTO ROSARIO!

Referencias.
1 Texto final del Código Orgánico de Salud para la votación, Memorando Nro. AN-CDS-2020-0081-M Quito, D.M., 24 de agosto de 2020.
2 Vida Admirable de la Madre Mariana de Jesús Torres, tomo II, pág. 66.

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